Oportunidades.

Últimamente están volviendo a mi vida personas que algún día fueron importantes para mí.

Fueron.


Nunca había tenido que decir adiós a alguien por segunda vez. Y es que siempre he pensado que las segundas oportunidades son expectativas de lo que pudo ser en la primera ocasión.

No a todo el mundo le decimos que sí, que puede pasar a nuestra vida. ¿Por qué hay personas que le vamos a otorgar la gran fortuna de una segunda vez?
En las segundas veces todo es diferente; NOSOTROS somos diferentes... 

Siempre he pensado que las segundas oportunidades se deberían aprovechar para enmendar los errores que se cometieron. Para sentarse y hablar. Hablar de lo que pasó, de lo que no ocurrió; de las actitudes, de TODO lo que aún nos reconcome. 
Pero no, eso es demasiado duro al parecer. Algunas personas les vale con un lo siento, ¿me das una oportunidad?

Y yo en mi fuero interno grito: ¿otra maldita oportunidad para que la cagues?
A mi no me vale un lo siento... ya no me valen las palabras. No me vale nada. 

Llamadme rencorosa.

Pero ¿sabéis qué? 
Nunca, NUNCA, malgastéis el tiempo con alguien que no fue capaz de aprovechar su primera oportunidad.
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