Mi cabeza.

¿Por qué tienes miedo de que se vaya?
Es cuestión de tiempo. En cuanto le quite la venda de los ojos se dará cuenta de que se merece algo mejor.
No te desprecies. Tu puedes ser lo mejor.
Lo dudo. No sé construir sin destruir. Ya sabes, me gusta quemarme.
Él te querrá por los dos. Y tu no podrás dejarlo marchar. En cuanto se vaya, te desintegrarás.
Eso es injusto.
No lo sabes. Por eso tienes miedo.
No tienes derecho a pensar por mí.
Soy tú. Y lo hago porque me da la gana. No te voy a dejar caer sin que veas la parte buena de esto.
"Esto" no tiene parte buena. Como todo.
Deja el drama. Lo único bueno que tienes eres tú misma. Deja de odiarte.
No puedo.
Gran excusa.
Técnicamente también es tu excusa.
Compartimos sitio en la misma cabeza, pero no la misma idea.
Tonterías.
Las que haces que ella piense que está mal.
Soy sus sentimientos y sé de buena tinta que los demás suelen partirle el corazón. Por ende, me hacen sufrir a mí.
Pero yo soy su raciocinio. Le he dado argumentos suficientes para que lo intente una vez más.
¿No ves que eso la destroza?
¿No entiendes que eso la hace ser una chica más fuerte e independiente? Sólo eres capaz de llenarle la cabeza de negatividad. Sólo quiere huir cuando te encuentras cerca. Deja de lastimarla porque también te lastimas a ti misma.
Sólo la cuido.
Mentira.
Intento que no la engañen.
La engañarán siempre. Reboza bondad.
No voy a dejar que caiga.
Entonces tendré que matarte con mejores argumentos.
Entonces le haré pensar tanto que sufrirá de insomnio.
No la mates.
Sólo la cuido.
Te mataré yo antes si no dejas que sea feliz.
Mátame entonces porque siempre querré huir.
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